
Foto: Matthew Bell (http://www.flickr.com/photos/udaltea)
José Manuel Morín
Cuando tan solo han transcurrido once jornadas de Liga y a pesar de que la UD Altea se encuentra fuera de los puestos de descenso parece que el futuro a corto plazo de los rojigualdos es, cuanto menos, tenso.
Las cinco derrotas consecutivas (tres en Liga y dos en la Copa Federación) parecen haber desgastado a los de la Villa Blanca ya que están aflorando los nervios tanto entre los jugadores y el cuerpo técnico como entre los aficionados. De hecho, a la conclusión del envite del pasado miércoles ante el Ontinyent se pudo ver como “Franky” Martín se encaraba con un grupo de seguidores cuatribarrados que durante toda la segunda parte habían expresado su malestar con el presidente de la entidad Francisco Bolo y, sobretodo, con el técnico Isidro Flausino.
Y es que los segundos cuarenta y cinco minutos del choque ante el Ontinyent fueron especialmente duros para el entrenador rojigualdo que tuvo que aguantar cánticos como “Isidro, vete a la mierda” e insultos varios por parte de un sector de la afición cuatribarrada que mostró abiertamente su malestar por el pobre juego ofrecido por la UD Altea en los últimos compromisos.
Más allá de lo ocurrido entre el segundo entrenador de los alteanos y ese grupo de seguidores y como a perro flaco todo son pulgas, también están apareciendo informaciones sobre algunos problemas graves que están ocurriendo en el seno de la plantilla cuatribarrada.
En este sentido, fuentes cercanas al club han confirmado que en los últimos entrenamientos se han producido algunas situaciones tensas fruto de la división de la plantilla en dos grupos, separación producida a raíz de las incorporaciones de algunos jugadores durante el pasado mes de septiembre.
Jacobo Ostos, en la cuerda floja
Al parecer, y según informaciones a las que ha tenido acceso Marina Sport, las malas formas mostradas por algunos de los jugadores veteranos con los jóvenes durante los últimos partidos y entrenamientos ha acabado por romper la plantilla en dos grandes grupos y ha dejado a Isidro Flausino en una situación muy comprometida ya que cualquier decisión que tome se está mirando con cierto recelo por ambas partes.
Lo que si parece claro es que el técnico no está dispuesto a dejar que la plantilla se le vaya de las manos y tiene previsto dar la baja a algunos jugadores con vistas al próximo mercado invernal, aunque hay otros futbolistas que podrían ser apartados de la plantilla en los próximos días. En este sentido, el que parece que tiene más papeletas para salir de la entidad rojigualda es Jacobo Ostos.
El atacante no está teniendo un buen paso por la Villa Blanca. Y es que al pobre rendimiento que ha mostrado durante los minutos que ha disputado en la presente temporada hay que añadir su fuerte carácter, que le ha llevado a discutir con varios jugadores de la plantilla e incluso, este punto está por confirmar, con el propio entrenador.
Una gran prueba de ello se pudo ver el domingo en Castalia, cuando con el partido sentenciado y en el tiempo de descuento lanzó un pelotazo contra su compañero Raimon, que logró esquivar el esférico, después de que éste realizara una acción individual que concluyó con un servicio de banda a favor del Castellón.
Pero no es la primera vez que Jacobo Ostos pierde los nervios en un terreno de juego. De hecho, en Requena hizo una peineta a los aficionados del Sporting cuando fue sustituido, justo después de haber cometido una dura falta que le costó la tarjeta amarilla. También en Muro de Alcoy vivió una situación similar, Si bien, en ambos casos los continuos improperios de los seguidores locales pudieron ser el detonante de su actitud. Todo lo contrario que en Castalia, probablemente el estadio en el que menos problemas haya tenido con los aficionados locales.
Por ello, Isidro Flausino decidió abroncar al jugador por esas actitudes que solamente traerían problemas a la plantilla. Sin embargo, el futbolista no se mostró de acuerdo con el técnico y ambos discutieron, lo que puede haber dejado lista la salida de la entidad rojigualda de su jugador más mediático, aunque no por el tema futbolístico.
Al margen de Jacobo Ostos, la división de la plantilla no es exclusivamente culpa del atacante, de hecho, otros futbolistas también han tenido actitudes similares y también están en el punto de mira del técnico para darles salida en el próximo mercado invernal. Aunque podrían no ser los únicos, ya que según ha podido saber Marina Sport hay otros jugadores que ya están buscando equipo para abandonar la entidad cuatribarrada debido a esos problemas internos.
Así, el importante choque ante el Atlético Saguntino del próximo domingo se presenta como un verdadero punto de inflexión para la UD Altea. Un triunfo en dicho encuentro no serviría para que la situación diera un giro de ciento ochenta grados, pero si calmaría los ánimos. Sin embargo, una derrota ante los valencianos podría suponer el principio de una auténtica guerra civil en el seno de la entidad de la Villa Blanca.










































































