
José Manuel Morín
En estos días la actualidad deportiva en España pasa, básicamente, por dos eventos a los que el país ha mostrado una especial atención. Por un lado encontramos el enésimo partido del siglo (y ya van cincuenta desde que arrancó el siglo XXI) entre el Real Madrid y el Barcelona. Por otro lado tenemos la histórica clasificación del CD Mirandés para las semifinales de la Copa del Rey, y es de ese modesto club castellano-leonés del que quiero hablarles hoy.
Probablemente, y fruto del desconocimiento, una gran mayoría de la sociedad española considere que la gesta del CD Mirandés sea fruto de una casualidad. La casualidad de jugar contra dos Primeras en horas bajas (Villarreal y Racing de Santander) y disputar el encuentro de cuartos de final (ante el Espanyol de Barcelona) con el facto campo a favor. Seguramente este modesto equipo ha llamado la atención de casi todas las personas por su juego, por la implicación de sus jugadores en el proyecto, por sus fieles aficionados y, sobretodo, por su modestia y humildad. Y desde luego que para quienes no conozca el modus operandi del CD Mirandés se sorprende al conocer la forma de trabajar de este equipo y deja de pensar que más que una casualidad esto es una causalidad.
A causa del buen trabajo, a causa de saber implicar a jugadores y aficionados con el proyecto, a causa de rentabilizar al máximo cada euro, a causa de haber sufrido descensos y campañas irregulares en los que la estructura del club no se descompuso, a causa de todo eso y mucho más el CD Mirandés es semifinalista de la Copa del Rey y, probablemente, ascienda a Segunda División A dentro de unos meses.
Pero no voy a hablarles de las virtudes de los rojillos, para ello les emplazo a visitar el blog de mi amigo Asier Sánchez, quien les podrá ofrecer una mejor visión sobre este equipo (http://asiersanchez.blogspot.com/2011/12/cd-mirandes-un-gran-proyecto-co...). Hoy solo quiero animar a todos los clubes comarcales a que se fijen en ese proyecto, a que sean perseverantes en sus ideas, a que sean capaces de tener una economía saneada, en definitiva, a que trabajen de forma honesta y humilde. Solo así llegarán los éxitos.
El Nuevo Benidorm y la UD Altea B, en fútbol, son los máximos exponentes comarcales de lo que estoy hablando. Ambos llevan un tiempo trabajando bien, de forma honesta y humilde y ambos están logrando sus objetivos y metas. Algo que también hace el CR La Vila, o el CD Finestrat, o La Nucía CF, o el CFS L’Alfás… y tantos otros que trabajan muy bien y que tarde o temprano tendrán su premio. Al igual que los que trabajan mal se verán abocados a vivir tiempos de penurias (aquí podíamos meter al Benidorm CD, a la UD Altea actual, etc). Y es que en el deporte, como en la vida, los éxitos o fracasos no son producto de la casualidad, sino fruto de una causalidad.
P.D.: En mi artículo de la semana pasada, en el que hablaba sobre las pocas notas de prensa que mandan ayuntamientos y clubes me refería de forma exclusiva a las notas de prensa tradicionales no al uso de las redes sociales como vehículo de comunicación. Pese a ello, quiero indicar que el pasado lunes 16 de enero el Ayuntamiento de Benidorm comunicó a través del facebook de la Concejalía de Deportes.











































































