
Primero de nada quiero dar las gracias a este medio por dejarme expresar lo que seguro que muchas personas que lo lean coincidirán conmigo en que últimamente está sucediendo con demasiada asiduidad.
Como padre de "futuros jugadores", pero sobre todo de "futuras personas" no puedo dejar de contarles los dos últimos casos (que no los únicos) acaecidos en sendos entrenamientos en los campos del rincón durante los últimos días. Hace dos semanas, mientras se disputaba un partido de entre entrenamiento de fútbol 7 entre dos equipos alevines del Ciudad de Benidorm, en un lance del juego, un niño le hizo una falta a otro; nada que no ocurra infinidad de veces en cualquier partido. Lo que no es normal es lo que vino a continuación...el padre del niño al que le hicieron la falta salto al campo hecho un energúmeno y, ante la mirada atónita de los niños y de ambos entrenadores, mientras ayudaba a levantarse a su hijo ejerciendo de espontaneo-masajista, comenzó a señalar amenazante con el dedo al niño del equipo contrario, gritándole algunas lindezas como "eres un guarro", ante lo cual, y para evitar el bochornoso espectáculo delante de los niños, ambos entrenadores decidieron dar por concluido el entrenamiento.
Después se podrá decir que si es que le pegó queriendo a mi hijo que si el otro es un asesino...por favor, que son niños de 11 años, creo que, en caso de haber mala fe en la conducta de un niño, cosa a veces de discernir, no creo que sea la forma de arreglarlo.
El segundo caso, que sucedió el pasado viernes,18,durante el entreno de los más pequeños es difícil de catalogar.
Un joven entrenador, en edad adolescente aun, le llamo la atención a un niño para decirle que no podía venir a entrenar con la ropa del colegio, ya que tenía que venir como todos los demás, vestido con la ropa del club como estipulan las normas.
De las formas que tiene este chico con los críos, muchos padres, y yo el primero, podemos dar fe de que siempre han sido correctos ya que es una buena persona y muy querido por los niños a los que ha entrenado. A raíz del comentario, cosa que es un ejercicio de responsabilidad por su parte, el padre del susodicho niño, así como varios familiares mas, rodearon al joven
entrenador, siendo agarrado por el cuello y zarandeado, además de golpeado por el padre-energúmeno. Después, como haríamos cualquier padre, el suyo, que además también es
entrenador del club, fue a recriminarle al agresor, con el consiguiente cruce dialéctico.
Espero, como creo que sería normal, que el club tome medidas para evitar este tipo de actitudes y por lo menos recrimine a sendos padres por sus esperpénticas actitudes, ya que aquí los más perjudicados son siempre los niños, que no deberían presenciar este tipo de situaciones.
Para terminar les pediría a estos padres, así como a otros muchos que solo van a los campos de fútbol para insultar y faltar al respeto a los demás, que por favor, les hagan un gran favor a los demás, pero sobre todo a sus propios hijos, y no vayan a los campos de fútbol si no es para animar.
"Denles la oportunidad a sus hijos de ser buenas personas". Gracias.











































































